971 10 04 54  

 

A la hora de prepararse para realizar el camino de Santiago es de gran relevancia el cuidado de nuestros pies ya que serán los que nos lleven a nuestro destino, aquí os resumo una serie de criterios a tener en cuenta

El calzadoque vamos a usar el pie del peregrino va a descubrir superficies dispares asfalto, suelos calizos, arcillosos, hormigón, gravilla… por tanto el zapato debe adaptarse a todas las supervise descritas, debe ser cómodo, flexible, amortiguado que ligero, nos proteja del frío y del agua tejidos Gore-tex y nos aporte estabilidad. Así el calzado más recomendable son las zapatillas de trekking o el calzado para correr en montaña “trail running”, ambos calzados son más ligeros que las botas de montaña por lo que nos aportarán mayor flexibilidad y amortiguación.
Debemos empezar a usarlas antes durante los días de entreno previos a nuestra salida.

Otro punto muy relevante es el calcetín, es importante que el pie se mantenga seco para prevenir las temidas ampollas y heridas, siempre se han usado dobles calcetines del algodón sin costuras que al final por exceso de sudoración pueden llegar a producir ampollas  lo más recomendable es usar calcetines de fibras coolmax, novedoso tejido de fibra sintética de alta tecnología con elevada resistencia a la humedad y su alta transpiración, permitiendo mantener el pie seco.

Cuidado de la piel y uñas, lo más recomendable antes de iniciar el camino de Santiago es visitar al podólogo para que revise nuestros pies y nuestra pisada, en el caso de tener callos o durezas debemos eliminarlos ya que nos pueden suponer un gran impedimento a la hora de hacer kilómetros, las uñas se deben de llevar cortas para prevenir los hematomas subungueales (uñas negras), cortadas siempre rectas de esta forma evitaremos las uñas encarnadas.

Debemos dejar libres los pies cada noche al acabar nuestra jornada siendo esencial la higiene diaria, lavarlos con agua fría y jabón neutro secar bien insistiendo en los espacios interdigitales y finalmente dar un masaje con crema hidratante.

¿Qué hacer en caso de que aparezcan ampollas?  Suelen aparecer por roce o fricción causa probable al caminar durante tantas horas, si las  ampollas son pequeñas no hay que tocarlas si nos molestan podemos colocar un apósito siliconado tipo coomped, en el caso de que la ampolla sea muy grande usaremos una aguja estéril enhebrada en hilo dejando dentro un trozo de hilo para que así drene por el mismo y seque rápido aplicaremos cada día betadine, la piel de la ampolla no se debe levantar ya que aumentaríamos el riesgo de infección y tardaría más en cicatrizar.

 

Por tanto es esencial preparar un mini botiquín en el que no deben faltar aguja e hilo, antiséptico: betadine, apósitos siliconados, gasas, crema hidratante para pies con urea, esparadrapo, pomada antibiótica por si se complica alguna herida o uña. 

Es recomendable realizar estiramientos de la musculatura de las piernas y pies al finalizar el día. 

De regres a casa es conveniente visitar al podólogo para revisar cualquier incidencia que hayamos podido tener en nuestros pies.

 


Espero que os sirvan mis consejos y os permitan hacer muchos kilómetros, así que buen camino.